Cuando los síntomas de próstata comienzan a afectar el descanso, el trabajo o la seguridad al salir de casa, la decisión no debería basarse solo en el nombre de una técnica. La comparación HoLEP versus RTUP bipolar debe partir del tamaño de la próstata, la anatomía, los medicamentos que utiliza el paciente, su estado general de salud y el objetivo de lograr una mejoría duradera al orinar.
Ambos procedimientos se realizan por vía endoscópica: el urólogo entra por la uretra, sin cortes visibles en el abdomen, para tratar el tejido prostático que obstruye la salida de la orina. Los dos pueden ofrecer un cambio importante en el flujo urinario y en la calidad de vida. Sin embargo, no eliminan el tejido de la misma forma ni tienen exactamente las mismas indicaciones.
¿Qué problema tratan HoLEP y RTUP bipolar?
La hiperplasia prostática benigna, también llamada crecimiento benigno de próstata, es frecuente con el paso de los años. No es cáncer, aunque una valoración urológica permite descartar otras causas de síntomas urinarios y revisar el antígeno prostático cuando corresponde.
Al crecer, la próstata puede estrechar la uretra. Esto puede causar chorro débil, necesidad de pujar, sensación de no vaciar por completo, urgencia para orinar, levantarse varias veces por la noche o episodios de retención urinaria. En algunos hombres también se relaciona con infecciones urinarias repetidas, piedras en la vejiga o deterioro de la función renal.
Los medicamentos suelen ser una primera alternativa en casos seleccionados. Pero si no controlan los síntomas, provocan efectos secundarios poco tolerables o existe una complicación por la obstrucción, puede ser necesario considerar una cirugía.
HoLEP versus RTUP bipolar: la diferencia técnica
La enucleación de próstata con láser de holmio, conocida como HoLEP, separa el adenoma, que es la parte interna de la próstata que genera la obstrucción, de la cápsula prostática. Después, ese tejido se fragmenta dentro de la vejiga y se extrae. Dicho de forma sencilla, el cirujano identifica el plano natural entre el tejido que creció y la envoltura externa de la próstata para retirarlo de manera anatómica.
La RTUP bipolar, o resección transuretral de próstata bipolar, utiliza un asa eléctrica con energía bipolar para resecar el tejido obstructivo en pequeños fragmentos. Estos fragmentos se extraen durante el procedimiento. Es una técnica consolidada, efectiva y ampliamente utilizada, especialmente en próstatas pequeñas a medianas y en escenarios clínicos apropiados.
La principal diferencia práctica es la cantidad y la forma en que se retira el tejido. HoLEP busca retirar de forma más completa el adenoma obstructivo; la RTUP bipolar realiza una resección progresiva y precisa del tejido que bloquea el paso de la orina. Ninguna técnica debe considerarse automáticamente superior para todos los pacientes.
Tamaño prostático y durabilidad
HoLEP suele ser una opción particularmente valiosa en próstatas grandes o muy grandes, donde una resección convencional podría requerir más tiempo quirúrgico o dejar una mayor cantidad de tejido. Al retirar el adenoma de manera más completa, puede ofrecer una solución muy duradera para la obstrucción urinaria.
La RTUP bipolar puede ser una excelente alternativa cuando el volumen de próstata, la anatomía y los hallazgos de la valoración la hacen conveniente. Su eficacia está bien establecida y, en manos experimentadas, ofrece una mejoría relevante del flujo y de los síntomas urinarios.
La posibilidad de necesitar un nuevo tratamiento con los años depende de varios factores: cuánto tejido prostático se retiró, el crecimiento residual, la respuesta individual de la vejiga y el seguimiento médico. Este punto debe conversarse con claridad antes de decidir.
Recuperación: qué puede esperar después de la cirugía
Tras HoLEP o RTUP bipolar, es habitual utilizar una sonda urinaria por un tiempo limitado. La duración depende del sangrado, la evolución del paciente, el volumen prostático y la valoración del equipo tratante. Algunas personas pueden volver a casa pronto; otras requieren una estancia hospitalaria breve para observación y lavado vesical.
Durante los primeros días o semanas puede haber ardor al orinar, urgencia, aumento temporal de la frecuencia urinaria o presencia intermitente de sangre en la orina. Estas molestias suelen mejorar conforme cicatriza la zona tratada. Tomar agua según la indicación médica, evitar esfuerzos físicos importantes y acudir a las revisiones ayuda a que la recuperación sea más segura.
La mejoría del chorro urinario puede sentirse desde etapas tempranas, aunque la vejiga necesita tiempo para adaptarse después de meses o años de trabajar contra una obstrucción. Cuando existen síntomas intensos de urgencia previos a la cirugía, estos no siempre desaparecen de inmediato, porque pueden estar relacionados con cambios en la función vesical.
Riesgos y efectos que deben hablarse sin rodeos
Toda cirugía tiene riesgos, incluso cuando se realiza por endoscopia. Entre los posibles efectos se encuentran sangrado, infección urinaria, dificultad temporal para controlar la urgencia, estrechez de la uretra, cicatrización en el cuello vesical y necesidad de una nueva intervención en casos poco frecuentes.
En HoLEP, la incontinencia urinaria transitoria puede aparecer durante la recuperación, sobre todo en pacientes con próstatas grandes o cirugías complejas. En la mayoría de los casos mejora con el tiempo y, cuando se indica, con ejercicios de fortalecimiento del piso pélvico. La experiencia del cirujano y una indicación adecuada influyen de manera importante.
Tanto HoLEP como RTUP bipolar pueden causar eyaculación retrógrada. Esto significa que, al llegar al orgasmo, el semen se dirige hacia la vejiga en lugar de salir por la uretra. No suele afectar la sensación orgásmica ni la capacidad de tener una erección, pero sí puede cambiar la fertilidad. Para hombres que desean tener hijos en el futuro, este tema merece una conversación específica antes de operarse.
La función eréctil suele preservarse, aunque cada caso es diferente. Edad, diabetes, enfermedad vascular, función sexual previa, medicamentos y otras condiciones de salud también tienen un papel. Una consulta responsable no promete resultados idénticos para todos: explica los beneficios esperados y los riesgos de acuerdo con la historia clínica de cada persona.
¿Cuál es mejor para usted?
La pregunta correcta no es solo cuál procedimiento es más moderno, sino cuál resuelve mejor su obstrucción con el menor riesgo razonable en su caso. HoLEP puede ser especialmente atractivo si existe una próstata de gran volumen, retención urinaria, necesidad de retirar una cantidad importante de tejido o interés en una solución con alta durabilidad. RTUP bipolar puede ser muy conveniente en próstatas de tamaño pequeño o mediano, con una indicación precisa y condiciones favorables para este tipo de resección.
También es necesario evaluar estudios como ultrasonido, medición de residuo urinario, uroflujometría, análisis de orina y pruebas de laboratorio. En algunos casos se requiere cistoscopia u otros estudios para conocer la uretra, la vejiga y la próstata antes de definir una estrategia.
La tecnología es relevante, pero no sustituye el criterio quirúrgico. Un procedimiento bien indicado, realizado por un urólogo con experiencia y acompañado de seguimiento cercano, ofrece una base más segura para recuperar la tranquilidad al orinar.
Una valoración personalizada antes de decidir
Llevar a consulta sus estudios previos, la lista de medicamentos – especialmente anticoagulantes o antiagregantes – y una descripción clara de sus síntomas permite tomar decisiones con mayor precisión. También es útil comentar si ha tenido retención urinaria, infecciones recurrentes, cálculos vesicales o cirugías previas de próstata.
Para pacientes de CDMX, la valoración puede realizarse en la sucursal de Lindavista, en Río Bamba 639, Gustavo A. Madero. Para quienes viven en Naucalpan o en el Estado de México, está disponible la atención en Star Médica Lomas Verdes, Avenida Lomas Verdes 2165. Elegir entre HoLEP y RTUP bipolar no debe ser una decisión apresurada: una revisión especializada permite entender qué está causando la obstrucción y avanzar con un plan que cuide su función urinaria, su recuperación y su calidad de vida.


Comments are closed