El miedo y la desinformación son los peores enemigos de la salud masculina. En nuestra consulta en CDMX y Naucalpan, vemos a diario cómo el retrasar un chequeo por mitos infundados complica diagnósticos que pudieron ser sencillos.
Mito 1: “Si no me duele nada, estoy sano”
El cáncer de próstata en etapa temprana no presenta síntomas. Cuando aparece el dolor óseo o la dificultad extrema para orinar, el problema suele estar avanzado. La detección oportuna se hace con estudios, no con sensaciones.
Mito 2: “El antígeno prostático en sangre es suficiente”
Aunque el estudio de sangre es vital, no reemplaza la valoración clínica del urólogo. Ambos estudios son complementarios y aumentan la precisión del diagnóstico al 90%.
Mito 3: “La cirugía me dejará con secuelas”
Hace décadas, el miedo a la incontinencia o la disfunción era válido. Hoy, con la cirugía laparoscópica y robótica, los nervios y esfínteres se preservan con una precisión milimétrica, permitiendo una vida plena tras el tratamiento.
Tu salud no puede esperar
Si tienes más de 40 años o antecedentes familiares, es momento de tu chequeo anual. Contamos con protocolos de diagnóstico avanzado en instalaciones de primer nivel para darte la tranquilidad que mereces.

